Enero 11, 2018

Copia de frentealapobreza -5

Los ingresos no mejoran por decreto estadístico

  • Mejorar la “forma de captar los ingresos” no modifica la realidad. 
  • No se puede hablar de “mejora del ingreso” o de “reducción de pobreza” porque el INEGI dice que sus datos no son comparables.
  • Para mejorar la realidad, se requieren nuevas y mejores estrategias frente a la pobreza y la desigualdad

Boletín No. 12. Julio 18, 2016

El INEGI informó el viernes 15 de Julio que decidió de manera unilateral y sin informar previamente “mejorar” la forma en que se captan los ingresos de los más pobres.  Esta “mejora” NO modifica la realidad. El cambio que resulta de un ejercicio estadístico no mejora los ingresos de las personas. 

Aunque la medición de la pobreza es responsabilidad de CONEVAL, los datos provienen del INEGI. Para ello, el INEGI es responsable de levantar la información sobre ingresos y carencias en el Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS).  El MCS fue creado a petición y mediante convenio con CONEVAL, que es la institución responsable de la medición de la pobreza por mandato constitucional. 

El Instituto debió haber informado de esta “mejora” desde que se tomó la decisión en 2015, no sólo a su “cliente” el CONEVAL, sino a su dueño: la sociedad mexicana. Las sorpresas no ayudan a la credibilidad y por el contrario, fortalecen el ambiente de suspicacia que permea en muchos temas, y que hasta ahora no había afectado a estas dos instituciones del Estado. La autonomía de INEGI no es pretexto para la autarquía y la opacidad.  Resulta altamente cuestionable cambiar la metodología sabiendo que cambiarán los resultados sin avisar y explicar de antemano. 

Las mejoras siempre serán bienvenidas, pero resulta una gravísima irresponsabilidad hacerlas en temas polémicos, sin informar previamente y sin involucrar desde el principio y seriamente a expertos independientes y a la sociedad civil interesada. No se han presentado documentos técnicos que expliquen la mejora “del trabajo de campo”. 

El INEGI ha confirmado en su boletín que esta “mejora” impide comparar los datos de 2015 con los datos previos de 2008, 2010, 2012 y 2014. Lo cual genera una grave paradoja: Aunque haya menos pobres, eso no significa que la pobreza se redujo. El único cambio es que se contó de manera distinta.  Si hay menos pobres en 2015, también eran menos en 2014, 2012 y antes, pero no se “captaba” bien su ingreso. 

 

Esta paradoja abre un amplio espacio al uso político de los nuevos datos.  Por ningún motivo se puede hablar de “mejora de los ingresos” o “reducción de la pobreza”  cuando los datos no son comparables

La “confusión” puede llevar a discursos triunfalistas y a sacar conclusiones totalmente erróneas, como por ejemplo, suponer que hay políticas o programas que están dando resultados o dar por bueno que “bajó la pobreza”. 

La Acción Ciudadana Frente a la Pobreza invita a la sociedad a exigir políticas efectivas y serias frente a la pobreza y la desigualdad: 

  • Si la pobreza era y es menor en México, sigue siendo demasiada para un país con nuestro nivel de desarrollo económico. Invitamos a ya iniciar los diálogos para construir ya una estrategia de Estado frente a la pobreza y la desigualdad. Este diálogo se puede dar en el marco de la adopción de las metas nacionales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (ODS) comprometidos por México en la ONU en Septiembre de 2015. 
  • Los niveles de desigualdad no han cambiado. Incluso podemos decir con estudios serios y “mejorados” que la desigualdad de ingreso es mucho mayor al reportado. Que pena que no hay mejoras también en captar los altos ingresos.. Necesitamos una política efectiva para cerrar brechas de desigualdad en el ingreso y en el ejercicio de los derechos sociales. Esta debe ser la base de una nueva política de inclusión y cohesión social.
  • La “mejora” no se logró por acciones de los gobiernos. Es sólo un cambio en la forma de medir. Nadie puede “colgarse esta medalla (estadística)”.  Es ahora el momento para romper los peores vicios de la proliferación de programas clientelistas, paternalistas y sin transparencia de los tres órdenes de gobierno, para construir políticas de gran escala que garanticen derechos. (Ver boletín anterior. No. 11) 
  • Es momento de fortalecer a las instituciones, en especial al CONEVAL. Desde 2013, el CONEVAL vive en una situación jurídica precaria. Se le dio autonomía constitucional, pero no se ha aprobado la Ley que le permita ejercerla cabalmente y por el contrario, lo coloca en un estado de vulnerabilidad.  Paradójicamente la reacción institucional del CONEVAL ante esta situación muestra su actual autonomía, que está en riesgo.
  •  Exigimos al INEGI que explique sus decisiones y evite tomarlas en el futuro sin transparencia y sin involucrar a los actores interesados. Debe ahora explicar con precisión en qué se modificó el “trabajo de campo” para captar mejor los ingresos “más bajos”. Si los datos no son comparables, no hay manera de resolver esto con “ejercicios”, simplemente asumirlo e iniciar una “nueva cuenta”. Exigimos se transparente la aplicación de la ENIGH y el MCS 2016 que inician en Agosto.