Enero 11, 2018

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México no tiene una política integral de Estado frente a la pobreza y la desigualdad: organizaciones civiles. 

  • No hay razones para confiar en las promesas de futuros beneficios porque haya  crecimiento de la economía. 
  • Los programas de inclusión económica están reprobados. El 10% de las personas más pobres del país gana apenas 15.20 pesos diarios. 
  • La pobreza afecta a quienes trabajan, no sólo a las personas desempleadas. 
  • Aún con la Cruzada Contra el Hambre, hay 600 mil personas más con carencia  por acceso a la alimentación que en 2012. 
  • SAGARPA gasta 73 mil  millones de pesos en 12 programas regresivos que deberían servir para mejorar la economía de personas de escasos recursos. 
  • Crearán un Observatorio del Presupuesto Base Cero y del Paquete Económico 2016 

Organizaciones de la Sociedad Civil agrupadas en la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza consideraron que México no tiene una política integral para reducir la pobreza y la desigualdad basada en un compromiso de Estado y que no hay razones para confiar en las promesas de futuros beneficios porque haya crecimiento de la economía, además de que es inaceptable celebrar avances de unas décimas de punto ante el aumento de la pobreza y la disminución de los ingresos de la población pues el “objetivo-país” debe ser erradicar la pobreza en esta generación. 

De acuerdo con las cifras dadas a conocer recientemente por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México hay 63.8 millones de personas con un ingreso insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, 3.2 millones más que en 2012,  equivalentes a poco más de la mitad de la población (53.3%) y entre ellos, 24.6 millones, uno de cada cinco mexicanos (20.6%), sin ingreso suficiente para comer.  

Ante esta situación consideraron que los programas de inclusión económica están reprobados pues a nivel federal han identificado al menos 48 de estos programas supuestamente destinados al apoyo de proyectos productivos, de generación de ingresos y servicios para la empleabilidad que en su conjunto y aunque tienen un presupuesto de 120 mil millones de pesos pero que padecen de serios problemas que favorecen la opacidad, la discrecionalidad y los altos costos administrativos y aunque algunos pueden tener elementos de desempeño adecuado, ninguno tiene la cobertura mínima para llegar a una parte sustancial de su población potencial.  

Evidenciaron que en SAGARPA, por ejemplo, hay 12 programas con un presupuesto de 73 mil millones de pesos (en 2015), equivalentes al 60% del total de los 120 mil millones de pesos destinados a mejorar la economía de personas de escasos recursos, sin embargo, de acuerdo a estudios y evaluaciones, muchos de los programas de la Secretaría de Agricultura, son regresivos y aumentan la desigualdad, pues sus se concentran en los terratenientes con mayores ingresos y muy pocos llegan a los pequeños productores, campesinos e indígenas 

Asimismo revelaron que si bien hubo una leve mejora de 2012 a 2014 las casi 12 millones de personas más pobres del país (decil I), tienen un ingreso promedio de $15.20 pesos al día per cápita, mientras otros 12 millones más, el siguiente decil (II) tienen un ingreso promedio de $30.53 diarios por persona.  

Es decir, en México, la pobreza afecta no solo a las personas desempleadas, sino también a quienes trabajan porque los ingresos laborales no son suficientes para superar la línea de pobreza. El salario mínimo no permite mantener al trabajador y a su familia como manda la Constitución porque entre 1978 y 1994 perdió poder adquisitivo. Desde entonces en política salarial México no se mueve.  El valor actual del salario mínimo equivale a menos de la tercera parte, en realidad casi la cuarta parte, del valor del salario mínimo en 1978.  

Por ello, estimaron que los integrantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos que siguen fijando el salario mínimo en abierta violación de la Constitución tienen una grave responsabilidad en el crecimiento de la pobreza y de la desigualdad. 

Figura 1. Evolución del valor del salario mínimo, 1969 – 2014  

Adicionalmente recordaron que el reciente informe de Oxfam estima que el 1% con mayores ingresos acumula el 21% de los ingresos y menos del 1% de las personas concentra el 43% de la riqueza total del país.  

Señalaron también que aún con la Cruzada contra el Hambre la carencia por acceso a la alimentación no bajó en porcentaje pero creció en cantidad, pues afecta al 23.4% de la población (en 2012 era 23.3%). En 2012 había 27.4 millones de personas y en 2014 hay 28 millones de personas, 600 mil más, que presentan carencia por acceso a la alimentación. 

La pobreza a nivel nacional es en realidad la suma de la pobreza en las entidades federativas.  También es importante identificar a los siete estados con mayor número de personas en pobreza por ingresos. Aunque algunos de ellos presentan mejoras entre 2012 y 2014, la magnitud del problema impide el triunfalismo: 

Destacaron el hecho de que en los siete estados con mayor población se concentra más de la mitad de las personas con ingresos insuficientes del país (51.7%), con un total de 33 millones. 

Ante este panorama expusieron que sin exigencia ciudadana y sin la construcción de acuerdos amplios con todos los actores no se podrán lograr cambios de fondo porque hay resistencias a vencer: eliminar los subsidios a las personas y grupos de altos ingresos para invertirlos en desarrollar capacidad productiva de los pequeños productores, afecta intereses poderosos;  enfrentar la corrupción en serio para que los recursos lleguen a su destino social, afecta a quienes se postularon para hacer negocios a la sombra del presupuesto; y evitar el clientelismo y la discrecionalidad en los apoyos sociales para convertirlos en derechos, afecta a políticos de todos los colores.  

Ante este panorama y para hacer frente a la pobreza y la desigualdad, la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza propone a la sociedad mexicana iniciar el cambio de fondo con exigencias inmediatas, de cara al presupuesto 2016 para lograr tres objetivos como primer paso: a) fortalecer mecanismos de control ciudadano y rendición de cuentas, b) reasignación de recursos y nuevas políticas para la inclusión económica de personas en pobreza y c) garantizar el acceso efectivo a la salud.  

También anunciaron que para impulsar estas exigencias construirán un Observatorio del Presupuesto Base Cero y del Paquete Económico 2016, que tendrá como objetivo exigir estos cambios y vigilar las deliberaciones y decisiones de los diputados. 

Asimismo convocaron a un Foro Plural de Construcción de Acuerdos Frente a la Pobreza y la desigualdad, a celebrarse  el 17 de octubre de 2015, fecha en que se conmemora el Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza, a partir de tres grandes objetivos: 1) transformar la economía de influyentes en una economía incluyente, 2) transformar las políticas clientelistas y paternalistas en un piso de derechos sociales para todos y 3) desarrollar los mecanismos de participación ciudadana en las decisiones, en la vigilancia y en la evaluación de las políticas públicas. 

Subrayaron que la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza trata de colocar en el debate público temas que con frecuencia generan polarización y que muchas veces no se abordan con seriedad y profundidad y convocaron a las organizaciones de la sociedad civil, a los grupos ciudadanos y a todas las personas interesadas sumarse a estas tres propuestas inmediatas para exigirlas  este mismo año. 

Para finalizar hicieron un llamado a las Universidades, a los medios de comunicación, a los expertos y practicantes, a alimentar el debate serio e informado de los puntos para lograr cambios de fondo frente a la pobreza y la desigualdad.