El 17 de octubre se conmemora el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Hay datos duros que debemos conocer para entender la realidad y para movernos a actuar.
Los datos “duros” son aquellos que son producto de un proceso riguroso de indagación con métodos científicos. Y también son “duros” porque reflejan una realidad lacerante y dolorosa como la pobreza.
Aquí algunos datos duros que urge conocer y que nos invitan a actuar:
En territorios rurales con población indígena la pobreza es crónica y endémica.
- 73% de la población indígena vive en pobreza en 2020. Son 8 millones 536 mil personas.
En 2008, era casi igual: 71%.
Con cambios marginales la pobreza indígena no se modifica.
- En Chiapas, el 75% de la población vive en pobreza, en Guerrero el 66% y en Oaxaca el 62%. En 2008 y años subsecuentes ha sido similar. Con cambios marginales la pobreza de los estados del sur – sureste no se modifica
- De los 250 municipios con mayor rezago social, 230 están 5 estados del sur sureste del país: Chiapas (23), Guerrero (25), Oaxaca (143), Veracruz (24) y Puebla (15).
El 93% de la población que vive en esos municipios vive en pobreza.
El 75% carecen de ingreso suficiente para la canasta alimentaria, viven en pobreza extrema por ingresos (antes también llamada pobreza alimentaria)
El 89% carecen de seguridad social y el 80% de personas mayores de 15 años no tienen la educación básica completa.
La mayor cantidad de personas en pobreza viven en zonas urbanas y la raíz principal de su pobreza está en el sistema laboral -
El 70% de las personas en pobreza viven en localidades urbanas. Son 39 millones de personas.
Desde 2008, al menos 2/3 de la población en pobreza vive en zonas urbanas.
- Las dos carencias principales que explican la magnitud y la permanencia de la pobreza son ingreso insuficiente para adquirir la canasta básica y carencia de seguridad social. Ambas carencias se generan en el sistema laboral, por trabajos precarios.
En 2020, 53% de la población carece de ingreso suficiente para la canasta básica y 52% carece de seguridad social. Así ha sido desde 2008.
Frente a esta realidad, la Fórmula México sin Pobreza = Trabajo Digno + Sistema universal de salud y protección social
Para “agarrar al toro por los cuernos” se necesita un cambio de fondo:
Un modelo económico que ponga el trabajo digno, es decir con remuneración suficiente y plenos derechos laborales, en el centro del impulso productivo y de crecimiento.
Y un modelo de bienestar que garantice cobertura universal de salud, sistema de cuidados y transferencias de ingreso para quienes carecen de sustento (por enfermedad, discapacidad o emergencias).
Además por supuesto, se requiere educación de calidad con equidad.
Esos son los ingredientes indispensables y complementarios para acabar con la pobreza crónica y con la pobreza laboral en nuestro país.
Te invitamos a conocer nuestras propuestas.
Para conocer la vía productiva frente a la pobreza de las comunidades y pueblos indígenas te invitamos a ver nuestros programas sobre empresas sociales. Aquí el primero
Y el próximo martes, la segunda parte en el mismo canal de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza
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