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Comunicado 7 / 2021

El Congreso debe aprobar ya la reforma sobre “outsourcing”

El acuerdo logrado por gobierno, iniciativa privada y sindicatos para erradicar el “outsourcing” abusivo es un paso muy importante para cumplir el derecho al trabajo digno como única forma válida de contratación. Es también un paso importante para impulsar la reactivación económica con igualdad y más incluyente. Urge entonces que el Congreso apruebe la reforma acordada para darle vigencia lo más pronto posible. 

La subcontratación abusiva (“outsourcing”) es solo una de las formas de violación de derechos laborales que producen pobreza. Desde la sociedad civil, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza ha mostrado con datos del Observatorio de Trabajo Digno, el escándalo de millones de personas que trabajan sin ingreso suficiente para cubrir el costo de la canasta básica familiar, y en condiciones precarias que generan carencias sociales, como la falta de afiliación a la seguridad social, y la falta de contratos estables (Ver tablas 1 y 2). 

El sistema laboral en México produce una grave contradicción económica pues #QuienTrabajaNoDebeSerPobre. Por ello, desde “Frente a la Pobreza” propusimos la agenda de “Trabajo Digno” con medidas para el cumplimiento de los derechos laborales. Una propuesta central era enfrentar el “outsourcing” abusivo e ilegal, pues es un modelo de negocios basado en la violación de derechos.

Por ello, valoramos la reforma legislativa que tiene como finalidad erradicar las formas abusivas de subcontratación. Y exhortamos a las Cámaras de Senadores y Diputados que agilicen la aprobación legislativa respetando los términos acordados y anunciados en el evento realizado en Palacio Nacional el pasado 5 de abril.

En particular, enfatizamos la importancia de erradicar los mecanismos de simulación, como:

  • Suplantación de patrón y creación de patrones sustitutos que únicamente manejan nóminas y contratos laborales.
  • Abuso de los contratos temporales, incluso para puestos de trabajo permanentes y para realizar funciones sustantivas en los procesos de trabajo de las unidades para las que realmente se prestan los servicios.
  • Evasión parcial o total de obligaciones de afiliación y del pago de cuotas al IMSS, al INFONAVIT y al SAR, así como del reparto de utilidades previsto en la Ley.

En este debate es necesario evitar la confusión entre subcontratación abusiva y la prestación de servicios especializados. Las empresas de servicios especializados contribuyen a la productividad por lo que deben ser impulsadas, siempre y cuando cumplan -como todos- con sus obligaciones laborales. Incluso las empresas de servicios especializados de reclutamiento y contratación de personal, cuando cumplen con la ley y se apegan a estándares internacionales son positivas para la economía y la generación de empleos, que hoy resultan muy valiosos para acelerar la reactivación económica post-pandemia.

Celebramos que esta reforma surja del diálogo, la negociación y el acuerdo entre gobierno, iniciativa privada y sindicatos. Exhortamos a continuar el diálogo, con participación de otros actores de la sociedad civil, para construir otros acuerdos que avancen en el cumplimiento de las normas y estándares nacionales e internacionales del derecho al trabajo digno. Consideramos que urgen acuerdos para:

  • Mantener la recuperación gradual de los salarios y aprobar un plan multianual de recuperación del valor del salario mínimo hasta que cubra el costo de la canasta básica familiar.
  • Agilizar y acelerar la aplicación de la reforma laboral, tanto en el proceso de legitimación de los contratos colectivos, a fin de erradicar los contratos de protección, tan frecuentes en diversas ramas como la construcción; como en la elección democrática, transparente y mediante voto directo y secreto de la representación sindical, a fin de superar la corrupción y simulación de líderes sindicales.
  • Definir la ruta para romper el cordón umbilical entre salud y trabajo, a fin de alcanzar la cobertura universal de salud para todas las personas, sin condiciones y sin distinciones, pues la salud es un derecho humano, no debe ser considerada una prestación laboral. El acceso a servicios de salud no debe estar encadenado al régimen laboral y el financiamiento de la salud debe cubrirse con impuestos generales y ya no depender de “cuotas obrero-patronales” que elevan los costos de la creación de empleos e incentivan la evasión a la seguridad social (mal llamada “informalidad”).

Presentamos algunos datos recientes y la evolución de las condiciones precarias de trabajo en México (tablas 1 y 2), así como del incremento de la subcontratación (figuras 1 y 2), su magnitud actual según el tamaño de las empresas (figuras 3 y 4) y para las diferentes ramas económicas (figuras 5 y 6).

Tabla 1. Condiciones laborales contrarias al trabajo digno.

Indicadores actuales del Observatorio de Trabajo Digno

Condiciones laborales contrarias al trabajo digno 

Total personas ocupadas

Con trabajo asalariado

Sin ingreso suficiente

Millones de personas

31.0

18.5

%

66%

61%

Sin afiliación a salud vía seguro social

Millones de personas

32.3

14.3

%

61%

41%

Sin contrato estable

Millones de personas

ND

17.5

%

ND

51%

Sin afiliación sindical

Millones de personas

ND

36.0

%

ND

87%

Fuente: Observatorio de Trabajo Digno con datos de INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (cuarto trimestre de 2020, salvo nota al pie). Nota: Los porcentajes se estiman sin considerar “no especificado”. 

 

Tabla 2. Tendencia. Personas asalariadas sin condiciones dignas de trabajo 2006 – 2020. 

Personas con trabajo asalariado sin condiciones dignas de trabajo

2006

2012

2018

2020

Sin ingreso suficiente

Millones de personas

17.2

16.8

19.1

18.5

%

68.0%

59.3%

64.1%

60.7%

Sin afiliación a salud vía seguro social

Millones de personas

10.9

14.2

14.6

14.3

%

41.1%

44.9%

42.2%

41.1%

Sin contrato estable

Millones de personas

13.9

17.3

18.2

17.7

%

53%

55%

54%

52%

Sin afiliación sindical

Millones de personas

25.7

29.6

34.3

34.8

%

82%

85%

87%

87%

Fuente: Observatorio de Trabajo Digno. Con datos de INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (cuarto trimestre cada año, salvo nota). Nota: Los porcentajes se estiman sin considerar “no especificado”. 

Datos básicos sobre subcontratación

La subcontratación se ha multiplicado por 4 en 15 años, al pasar de 1 millón de personas en 2004 a 4.1 millones en 2019 (ver figura 1). Y su peso proporcional en el conjunto de la población ocupada se ha multiplicado por 2.5 al pasar del 6% del total de la población ocupada en 2004 al 15% en 2019 (ver figura 2).

Figura 1. Crecimiento de la subcontratación en México, 2004 – 2019

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos. Tabulados Nacional. 

Figura 2. Crecimiento de la proporción de personal subcontratado 2004 – 2019

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos. Tabulados Nacional.

La mitad de las personas subcontratadas por otra razón social trabajan en grandes empresas y casi la tercera parte en empresas medianas (ver figura 3). En las grandes empresas, el personal subcontratado representa casi una cuarta parte del total del personal ocupado (23%) y en las medianas empresas representa casi la tercera parte (30%) (ver figura 4).

Figura 3. Porcentaje de personal subcontratado según tamaño de unidad económica

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos 2019. Tabulados Nacional.

Figura 4. Proporción de personal subcontratado sobre total de personal ocupado por tamaño unidad económica

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos 2019. Tabulados Nacional.

Las ramas económicas donde el personal subcontratado en otra razón social tiene mayor peso proporcional son “energía eléctrica, agua y gas” (41%), bancos y aseguradoras (36%), medios masivos de comunicación (35%), minería (33%) y comercio al mayoreo (24%) (ver figura 5).

Figura 5. Proporción del personal subcontratado respecto al total ocupado por rama económica

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos 2019. Tabulados Nacional.

En 5 ramas económicas se concentra el 75% (3/4 partes) del personal subcontratado: 3.1 millones de personas. En la industria manufacturera con 1 millón 120 mil, en supermercados y tiendas (comercio al menudeo): 958 mil; en hoteles y restaurantes: 405 mil; en comercios al mayoreo (375 mil) y en bancos y aseguradoras (240 mil) (ver figura 6).

Figura 6. Personal subcontratado por ramas económicas (cantidad)

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI. Censos Económicos 2019. Tabulados Nacional.