México al borde de una nueva oleada de empobrecimiento

El salario mínimo de México es, probablemente, el más bajo del mundo. Este hecho, documentado ya por varias fuentes, no es fruto de condiciones económicas adversas, sino de decisiones políticas que lo han mantenido intencionalmente deprimido, durante más de 35 años.

Y peor: un salario mínimo tan bajo arrastra al conjunto de salarios y sueldos del resto de trabajadores en el país. De hecho, como demuestra el “Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe: Progreso multidimensional: bienestar más allá del ingreso”, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los bajos ingresos de los trabajadores son la principal causa de la pobreza en nuestro país. La siguiente tabla es solo un botón de muestra de la condición crítica –inaceptable- de los salarios mínimos en México, ya no comparados con las naciones de la OCDE o con las del todo el continente americano, sino sólo, con los países centroamericanos:

Salario Mínimo en países de

Centroamérica y México, 2016

País Salario mínimo diario
Dólares Estadounidenses* Pesos mexicanos
Costa Rica 17.6 331.6
Panamá 16.7 313.3
Guatemala 12.1 227.9
Belice 10.0 187.9
Honduras 7.8 147.5
Nicaragua 4.0 75.3
El Salvador 3.9 73.9
México 3.9 73.3

*El salario mínimo vigente de cada país se toma en dólares y se convierte a pesos mexicanos tipo de cambio vigente al 1 de septiembre de 2016.

Fuente: Elaboración propia con datos del Ministerio de Trabajo de cada país. Para el caso de Panamá y Honduras se tomaron los datos de medios de comunicación de esos países.

Como puede verse, economías mucho más pequeñas, menos industrializadas, con poca capacidad exportadora y sin recursos del petróleo, cuatruplican –y más-, el salario mínimo mexicano. Una situación inexplicable desde el punto de vista productivo, económico y también moral.

La situación es muy grave y lo será más en los próximos años, pues nos encaminamos a un ambiente de recesión, recorte drástico al gasto público en servicios esenciales de salud y educación, debilitados aún más por una austeridad mal entendida. De hecho, todo parece indicar que México vivirá una nueva oleada de empobrecimiento en los próximos meses si se permite, como única política económica, la que ha sido planteada por el gobierno federal en sus criterios presupuestales de 2017.

Queremos dejar claro: apoyamos un manejo responsable de la economía, por supuesto. Pero la responsabilidad económica no puede estar permanentemente basada en el empobrecimiento de la población ni en la contención crónica de los salarios. El país necesita imaginar nuevas fórmulas, sintonizado con el debate económico contemporáneo pues se ha demostrado –después de más de tres décadas- que las premisas y los modelos de la política económica mexicana, se quedaron atrás, anclados en los años ochenta, y nos han llevado a un virtual estancamiento crónico sin reconocer las nuevas evidencias ni las experiencias del mundo.

Por todo esto, un conjunto de organizaciones de la sociedad civil, ha decidido realizar un Foro para atraer a la atención pública -nacional e internacional- sobre este problema de graves consecuencias y de urgente solución.

La Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y el Instituto de Estudios para la Transición Democrática, convocan a la “Conferencia Internacional sobre el Salario Mínimo” los días 27 y 28 de septiembre en el auditorio del Museo Rufino Tamayo, en Chapultepec, Ciudad de México.

Además, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) se ha unido a la convocatoria en el marco de sus nuevas investigaciones “Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible”, para examinar en toda su importancia, el papel del salario mínimo en el desarrollo del mercado interno, la pobreza de los trabajadores y la desigualdad de las sociedades latinoamericanas.

La Conferencia Internacional es auspiciada y ha sido posible gracias a la generosidad de la Fundación Ford que ha puesto a la desigualdad como centro de su actividad internacional.

Los diversos paneles y conferencias, contarán con la participación de las autoridades intelectuales y políticas del más alto nivel, de Estados Unidos, Europa, América Latina y México, por ejemplo:

  • Dale Belman, de la School of Labor and Industrial Relations & Department of Economics Michigan State University y Paul J. Wolfson, de la Tuck School of Business Dartmouth, autores del estudio internacional más completo sobre los efectos reales del incremento sustancial del salario mínimo en más de 40 naciones.
  • David Rolf, sindicalista norteamericano y uno de los impulsores en Norteamerica del reestablecimiento de la institución del salario mínimo; Annette Bernhardt, del Institute for Research on Labor and Employment Berkeley y Laura Huizar, National Employment Law Project.
  • El Doctor Santos Ruesga, de la Universidad Autónoma de Madrid, exmiembro del Consejo Económico y Social de España, quien expondrá el debate actual en Europa.
  • La conferencia contará con las voces de políticos relevantes en México quienes han hecho suya la causa del salario mínimo, como Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Javier Corral, Gobernador electo del Estado de Chihuahua y Enrique Alfaro Ramírez, Alcalde de la Ciudad de Guadalajara. Esperamos contar también con la participación de Marco A. Mena, gobernador electo de Tlaxcala.
  • Acudirán intelectuales como José Woldenberg, de la UNAM; Enrique Cárdenas, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY); Hugo Beteta, Director de la Sede Subregional de la CEPAL; Luis Foncerrada, del Centro de Estudios del Sector Privado; Gerardo Esquivel, del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República; Salomón Chertorivski, Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, entre otras personalidades.

La conferencia no es un ejercicio puramente académico: quiere llamar la atención sobre uno de los asuntos centrales de la nación: la pobreza y la desigualdad provocados por salarios tan bajos en el mercado laboral formal.

México necesita un cambio en la politica económica, empezando por los ingresos de quien trabaja honestamente: un cambio que comience con los salarios, especialmente por los salarios de quienes menos ganan.

Promovemos un debate fundado, del más alto nivel posible, basado en la evidencia y en la experiencia propia y la de otros países. Nuestro objetivo es llamar la atención de la opinión pública –nacional e internacional- a propósito de un tema crucial para el futuro de nuestra nación: el ingreso de los mexicanos, que como ha sido ya demostrado en las recientes mediciones, es el factor central de permanencia y crecimiento de la pobreza en nuestro país.

México al borde de una nueva oleada de empobrecimiento