La paradoja del futuro

La mitad de la generación que debe erradicar la pobreza extrema y reducir la pobreza moderada en el 2030, vive hoy en condiciones de pobreza por ingresos.

México es sin duda un país de paradojas. Resulta que de la generación que debe erradicar la pobreza extrema y reducir la pobreza moderada en el año 2030, la mitad de ellos ahora viven en condiciones de pobreza por ingresos.

mapa-jovenes-pobrezaxingreso

Si no se cambia el rumbo, más de una tercera parte no pasará de estudiar la secundaria, la mitad vivirá con los empleos de salario más bajo, y más de la mitad se quedarán en el empleo informal.

El drama es que no les estemos ofreciendo un futuro mejor, pero otro quizá mayor es que no estemos haciendo nada por aprovechar la oportunidad de construir el futuro que queremos cuando la oportunidad está a la mano.

Hoy los jóvenes en México, 31 millones considerando a quienes tienen 15 y no han cumplido los 30 años, son la mayor cantidad de jóvenes que hay en la historia del país.

Forman una parte considerable del segmento que integra la población económicamente activa, con algunas ventajas adicionales: se casan tarde y los que sí estudian tienen grados superiores a los de sus padres. Forman parte sustancial del Bono Demográfico. Son una oportunidad de invertir en el desarrollo.

Pero ocurre que en México estamos dejando pasar la oportunidad de invertir en esta generación al no crear –entre otras opciones- no solamente mejores oportunidades de educación, sino más oportunidades productivas.

La paradoja aumenta en su dimensión cuando se sabe que el gobierno se ha comprometido a cumplir las metas de los Objetivos de Desarrollo Sustentable que las naciones adheridas a la ONU firmaron en septiembre del año pasado. El Objetivo número UNO incluye dos metas: Erradicar la pobreza extrema en el año 2030 y reducir a la mitad la pobreza para todos los sectores y grupos de población.

El gobierno ha dicho que esa meta es posible y nosotros coincidimos. Sin embargo, el gobierno no ha dicho cómo conseguirla y sigue haciendo lo mismo que hasta ahora ha dado como resultado perpetuar la pobreza y aumentar la desigualdad.

Invertir en el futuro que queremos es cambiar el modo de pensar y de actuar. Es pasar a una economía que crece e incluye a los que menos tienen, es abandonar los privilegios a los poderosos, para apoyar la economía social, es alentar el mercado interno con un salario suficiente por arriba de la línea de pobreza, no debajo de ella.

Es dejar atrás las ocurrencias para crear programas sociales y optar por las evaluaciones de política social que determinan con precisión dónde están las carencias y quienes necesitan apoyo para un desarrollo humano digno.

Es desterrar las prácticas clientelares y adoptar los criterios de un gobierno abierto que transparenta en serio la información de los recursos que toma y el destino que les da y rinde cuentas puntuales de su ejercicio y de los resultados obtenidos.

Actualmente entre los 31 millones de jóvenes entre 15 y 29 años de edad, hay 15.2 millones que viven en pobreza por ingresos, lo que representa el 51 por ciento de los jóvenes del país.

Los estados en donde más se concentra esta población son: el Estado de México, en primer lugar con 2.1 millones de jóvenes en pobreza por ingresos; Veracruz, con 1.2 millones; Chiapas, con 1 millón; Puebla, con 980 mil jóvenes y Michoacán con 665 mil jóvenes en pobreza por ingresos.

Si bien su acceso a la salud ha mejorado con la afiliación de quienes cursan nivel medio superior y superior en escuelas públicas, la calidad y el acceso efectivo a la salud, no son una realidad.

Las cifras de analfabetismo se han reducido, sin embargo, la gran mayoría de los jóvenes sólo concluye la educación secundaria, hasta ahí llegan. Son 11 millones de jóvenes mayores de 18 y menores de 30 años de edad, sin educación media superior completa.

Asistencia escolar 2015

Es en los niños, los adolescentes y los jóvenes en quienes tenemos que invertir, no gastar y menos gastar mal o robar el presupuesto. Es invertir en el futuro que queremos, una nación con cohesión social, donde cada vez más, seamos más iguales en el ejercicio de nuestros derechos y en las oportunidades de bienestar.

La paradoja del futuro