Ganancias Sociales en la Balanza

Un desafío de la política fiscal para América Latina y el Caribe

Este informe fue elaborado por la Unidad de Pobreza, Género y Equidad del Grupo de Reducción de la Pobreza y Gestión Económica de la Región de América Latina y el Caribe (LAC) del Banco Mundial; en él destacan cómo las políticas económicas incidirán de manera directa en la reducción de la pobreza en la región.

De acuerdo con el documento, en 2012 la región de América Latina y el Caribe (LAC) continuó su exitosa campaña de reducción de la pobreza y de aumento de la clase media. La proporción de las aproximadamente 600 millones de personas de la región que vivía en condiciones de pobreza extrema, definida como subsistencia con menos de $2.50 al día, se redujo a la mitad entre 2003 y 2012, alcanzando el 12.3%.

Señala que como reflejo de la movilidad ascendente al salir de la pobreza, los hogares vulnerables a caer de nuevo en la pobreza, pasaron a ser el grupo demográfico más numeroso de LAC en 2005, representando casi el 38% de la población. Sin embargo, en los últimos dos años el porcentaje de los hogares vulnerables ha comenzado a disminuir. La clase media, que en la actualidad constituye el 34.3% de la población, está creciendo con rapidez y se pronostica que para 2016 sustituirá a los vulnerables como el grupo económico más numeroso de LAC. La región del Cono Sur (incluido Brasil) sigue siendo la región más dinámica y la principal fuerza que impulsa la reducción de la pobreza en la región.

Sin embargo, destaca que la pobreza en América Central y México ha demostrado ser de las más difíciles de vencer. El organismo internacional señala que el crecimiento económico en América Latina y el Caribe explica cerca del 68% de la disminución de la pobreza entre 2003 y 2012, mientras que el 32% restante es resultado de la disminución de la desigualdad.

“La reducción de la pobreza estuvo acompañada de un fuerte crecimiento del ingreso entre el 40% más pobre de la población, siendo éste el indicador de Prosperidad Compartida del Banco Mundial. Entre 2003 y 2012, el ingreso real per cápita del 40% más pobre aumentó en más de un 5% anual, en tanto que el ingreso total de LAC se incrementó cerca de un 3.3%.”, destaca.

Sin embargo, los avances que se logren en la reducción de la pobreza y en el incremento de la prosperidad compartida probablemente enfrentarán importantes desafíos en el futuro, indica.

“La región sufrió una desaceleración de la actividad económica y el crecimiento del PIB anual per cápita, de alrededor del 4.3% en 2010, se redujo a un 1.3% estimado en 2013 y se proyecta que crezca sólo 1.7% en 2014. De igual manera, tras la constante disminución de la desigualdad en LAC entre los años 2001 y 2010, los avances logrados en esta área se estancaron y el coeficiente de Gini ha permanecido prácticamente constante en 0.52%. Esta medida regional de desigualdad captura las tendencias en la desigualdad de ingresos tanto entre países como al interior de ellos.

El organismo internacional añade que dadas las futuras expectativas modestas de un crecimiento económico y que probablemente la desigualdad se mantenga constante, la estrategia para la reducción de la pobreza en la región debe enfocarse en la implementación de políticas que restablezcan el crecimiento y mantengan la estabilidad macroeconómica, al mismo tiempo que fortalezcan la participación y contribución al crecimiento por parte de los grupos más desfavorecidos.

En este informe se evalúa el progreso en dos áreas de política pública relevantes para vincular el crecimiento y la equidad y acelerar la reducción de la pobreza: (1) la política fiscal y su capacidad para redistribuir los beneficios del crecimiento económico y (2) los avances en la creación de igualdad de condiciones, de manera que todos los niños de América Latina y el Caribe tengan el mismo acceso a bienes y servicios básicos necesarios para que puedan disfrutar la vida que elijan.

BM 2014

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