Estar unidos,¿para qué?

No hay duda de que debemos unirnos ante las amenazas de Trump. ¿Pero qué significa eso? ¿Hacer boicots? ¿Comprar “lo mexicano”? ¿Hacer eco a discursos nacionalistas? ¿Difundir mensajes contra los gringos? Sin entrar en detalles, está claro que no se logrará mucho con eso. Y puede ser contraproducente: no se confronta un nacionalismo con otro.

Primero hay que entender que la solución no será rápida. Hay que prepararse para un largo camino. Y hay que mirar lo importante y no quedarse en la urgencia que nos quiere imponer Trump con sus tuits. Nuestro país no puede estar en la zozobra ante su show para medios. Esa es su estrategia para presionar.

Para unirnos necesitamos proyecto de fondo. Con objetivos compartidos que estén en nuestras manos lograr. Muchas voces han coincidido en señalar que una clave es enfrentar nuestras debilidades.

Ayer, Daniel Servitje, un empresario y mexicano muy respetable, escribió que debemos también derribar nuestros muros internos. Colocó cuatro puntos para estar unidos: frente a la impunidad, a la inseguridad, a la corrupción y a la pobreza. En una sencilla frase sintetizó toda una estrategia y un rumbo. Trazó programa para la unidad.

Este lunes, desde la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, que agrupa a más de 60 organizaciones de la sociedad civil, presentamos una nueva visión frente a la pobreza y la desigualdad: cohesión social. Esta visión traza un horizonte y un rumbo para enfrentar en serio la pobreza y la desigualdad.

La visión de cohesión social propone como horizonte una sociedad con igualdad de oportunidades para todos y sin privilegios. Y propone como proceso el cierre de brechas de desigualdad social en el ejercicio de los derechos: educación, salud, trabajo, entre otros.

Para lograr cohesión social proponemos cuatro vías complementarias: La política, para construir un gran acuerdo nacional para la superación de la pobreza y la desigualdad, que unifique crecimiento económico con ejercicio de derechos sociales.

La social, para crear políticas públicas que reduzcan las brechas de desigualdad con un enfoque de derechos y desarrollo sostenible.

La institucional, para dar efectividad y solidez a los gobiernos para la producción de valor público.

Y la ciudadana, para promover espacios y medios de participación pública eficaz de la sociedad civil organizada.

Estos cuatro objetivos generales se concretan en cambios concretos que pueden empezar a modificar la realidad desde ya. Por ejemplo, creando acciones efectivas para la inclusión económica de jóvenes a la vida productiva, fomentando las cooperativas así como las empresas sociales y manteniendo la recuperación gradual del salario mínimo se fortalece el mercado interno ahora que se complican las exportaciones y se amenaza el libre comercio.

O por ejemplo, con un padrón único de beneficiarios, pospuesto por décadas, se puede dar mucha más efectividad y transparencia al gasto público. Se pueden canalizar recursos a quienes realmente lo requieren. Y también se transforman las bases de la corrupción y el uso electoral de los programas sociales. Hay que unirnos. Construir los cimientos de la unidad nacional con cohesión social es una tarea indispensable. Tiene resultados inmediatos, pero sobre todo es la oportunidad para salir fortalecidos, diferentes, mejores. No es más de lo mismo.

Exigir con seriedad propositiva para construir acuerdos políticos sobre los cambios institucionales necesarios ha demostrado ser un buen camino para la sociedad civil. Esa es nuestro compromiso para impulsar un México con mayor cohesión social. Más información: www.frentealapobreza.mx

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